Si leo un libro y hace que mi cuerpo entero se sienta tan frío que no hay fuego que lo pueda calentar, sé que eso es poesía. Si físicamente me siento como si me levantasen la tapa de los sesos, sé que eso es poesía. Esta es la única manera que tengo de saberlo. ¿Hay alguna otra?

Emily Dickinson.

lunes, 18 de junio de 2012

El Mundo Encantado de Ela



En la actualidad, el nuevo boom tanto televisivo como literario ha sido el reinterpretar historias clásicas o cuentos de hadas, actualizándolos de cierta manera y adaptándolos a las realidades actuales. Esto se puede apreciar en las películas de Disney, basadas en cuentos de hadas clásicos, e incluso se aprecia en series como “Once Upon a Time”, en películas como “Snow White and the Huntsman”, “Mirror Mirror” y eso es solo por mencionar algunas cosas que han salido recientemente, y con un gran éxito.


En esa misma línea, hace más de diez años, una escritora llamada Gail Carson Levine publicó un libro llamado “El Mundo Encantado de Ela”(Ella Enchanted en inglés). Dicho libro es una nueva versión de la historia de la Cenicienta, con muchos más detalles que hacen que de verdad valga la pena leerlo, no es solamente una nueva adaptación, sino que es una historia compleja, escrita con muy buena pluma y con una gran imaginación.

Cuando Ela nació, un hada madrina fue a visitarla para darle un don, pero al ver que la pequeña recién nacida no dejaba de llorar, decidió “bendecirla” con el don de la obediencia, don con el cual tendría que obedecer todo lo que las personas le mandaran. El primer mandato fue que dejara de llorar, y la bebé Ela dejó de hacerlo al instante.


La madre de Ela supo cuán peligroso era ese don por lo que trató de protegerla y Ela creció con una personalidad fuerte, a la sombra de tener que obedecer. Sin embargo, tal como en la historia de La Cenicienta, la madre de Ela muere y el padre contrae matrimonio con una mujer quien tenía dos hijas. La madrastra, como es de esperarse, no la trata bien, de hecho es total y completamente detestable, igual que las dos hermanastras.

Ela corre peligro de que sus hermanastras y madrastra descubran su secreto por lo que hace todo lo posible por que no lo hagan. A la vez, este reino no estaría completo si no hubiera un príncipe, cuyo nombre es Charmont (así mismo, parecido a “Charming”), pero en vez de únicamente conocerse para un baile, viven algunas aventuras antes de caer en desgracia.

Y por caer en desgracia me refiero a cuando el “don” de Ela se convierte en un problema, cuando las hermanastras y madrastra les hacen la vida imposible y ocurren algunas cosas propias de la historia original de La Cenicienta.

En general, es un libro de aventuras que van “más allá de la princesa”, enfrentan a Ela a situaciones que jamás se habían visto en ninguna adaptación, posee detalles muy creativos y aventuras muy divertidas, a su vez, es una historia muy romántica, como hemos visto en todas las películas sobre este mismo tema.

Cabe destacar que Disney le realizó una película basado en este libro, siendo Ela interpretada por Anne Hathaway y el príncipe Charmont por Hugh Dancy. No es totalmente fiel al libro, la considero “una adaptación de una adaptación” y muchas veces se sale del argumento original, pero eso es común en las películas basadas en obras literarias, sin embargo logra mantener la esencia general de lo que Gail Carson Levine puso en papel.

Entonces, si lo que buscas es una historia distinta pero que a la vez te de la reminiscencia de algo más clásico, este libro es el indicado, es emocionante y te mantiene pegado a él desde que lo comienzas hasta que lo terminas, además podrías ver la película para complementar toda la experiencia que rodea a este libro infantil y juvenil.

miércoles, 13 de junio de 2012

La Materia Oscura.


Mis libros favoritos, sin lugar a dudas son los correspondientes a la trilogía “La Materia Oscura” de Philip Pullman, ganadora de múltiples premios de literatura infanto juvenil. Pero no vengo a hablar de galardones, sino vengo a hablar de los libros que realmente inspiraron que yo escribiera este blog.

Cuando yo tenía once años, me encontré con un libro con una portada azul, en el cual una niña se encontraba en lo que parecía el Ártico, montada sobre un oso polar. Era llamativo y la animación no era extremadamente infantil pero artísticamente hermoso. Era bastante grande, o al menos, a esa edad me lo parecía, no era tan ducha leyendo sin embargo era lo que más me gustaba hacer.

Me encontré con un libro bastante complicado, o al menos así me lo pareció, y no solo a nivel narrativo sino a nivel de la historia, la cual poseía muchos niveles, muchos personajes y todo un nuevo mundo que descubrir. Se llamaba “Luces del Norte”.  Me encontré con Lyra, una niña que tenía en el libro casualmente mi misma edad, la cual se encontraba siempre acompañada de su “daimonion” (daemon en su versión inglesa), llamado Pantalaimon. Los daimonion eran la forma en que tomaba el alma de cada persona fuera de su cuerpo, normalmente tomaban la forma de algún animal. Los niños poseían la particularidad de poseer daimonions cambiantes a diferencia de los adultos, los cuales ya no podían cambiar de forma. De más está decir que dicha criatura o parte vital de la persona podría representar la naturaleza de cada individuo, su personalidad o lo que en verdad es en lo más profundo de su ser. ¿Cómo sería el mundo si pudiéramos ver a simple vista cómo son las personas?


Uno muy pronto se acostumbra a este mundo tan distinto y tan conocido a la vez y se sumerge en una aventura extremadamente adulta pero vista desde los ojos de Lyra, y por ende, de los míos. En el mundo de Lyra hay alguien secuestrando niños. Todos los sectores de la población, especialmente los más pobres se han encontrado afectados por esto y muy pronto el mejor amigo de Lyra, Roger, también es capturado. Sin saber cómo o por qué, Lyra es parte de algo mucho más grande que ella, por lo que, acompañada únicamente de su inseparable parte de sí y un instrumento llamado “aletiómetro” (aparato dorado que siempre dice la verdad, su nombre viene de “aletheia” que en griego significa “verdad”, gracias a este aparato es que este libro debe su nombre en la versión estadounidense, “La Brújula Dorada), se inmiscuirá en una enorme viaje para volverse a encontrar con su amigo Roger y salvarlo.

En su viaje se encontrará con brujas, panserbjyrnes (osos acorazados), giptanos, tártaros, soldados, un aeronauta… y el Magisterio.

 ¿Qué es “El Magisterio”? Es la sombra que persigue a Lyra en toda la trilogía y es la crítica fundamental de toda esta obra. El Magisterio representa a lo que en “nuestro mundo”, sería La Iglesia, no importa cuál en específico, Philip Pullman pretende hacer de estos libros infantiles una crítica sutil y muy imbricada sobre las religiones.

Es así como Lyra continúa su aventura, y en el segundo libro, “La Daga”, ella logra ir a otro mundo, encontrándose con un muchacho llamado Will, un poco mayor que ella, la primera reacción de ambos al verse es caerse a golpes porque pensaban que el otro le haría daño, sin saber que en el futuro serían los mejores amigos. Lo que yo les pueda contar de la historia se quedaría corta ante la magnificencia de las palabras de Pullman, en los tres libros, siendo el último “El Catalejo Lacado”, en el cual Lyra y Will y un sinfín de personajes más seguirán sus aventuras, incluso hasta el mismísimo Mundo de la Muerte, sin embargo, quiero enfocarme en la crítica. 

No creo que Pullman haya querido “disfrazar” una crítica profunda a las religiones en forma de libros para niños, creo más bien que esta forma de juzgar la realidad proviene de la naturaleza de la literatura fantástica, como he indicado anteriormente, tan caracterizada de no mostrar de forma evidente lo que en verdad quiere decir, sino que hay que ir deshilando poco a poco palabra por palabra, metáfora por metáfora, hasta acercarse lo más posible hasta el meollo del asunto, que ya les he revelado en unos párrafos arriba. No importa si eres una persona religiosa o no, la intención a mi parecer, es la de despertar el pensamiento crítico, la de cuestionar, la de tener curiosidad, esa curiosidad infantil tan propia de los niños y como Lyra descubrir y ser capaz de tener tu propia verdad y la de defenderla hasta el final, no solamente en este aspecto, sino en todos los que formen parte de tu vida.

Descubrir todo esto y la infinidad de imágenes y sus posibles significados es una aventura a las que los invito a todos meterse de lleno, lanzarse como una piscina inmensa y les aseguro que la Trilogía los recibirá con los brazos abiertos. ¿Quién sabe? Podría ser que encontraran alguna crítica aún más profunda y menos evidente y en ese caso me encantaría que la compartiesen conmigo.

Quisiera agregarles, que si tienen alguna sugerencia de libros o películas a las que les gustaría que les hiciera un review, pueden decirlo en los comentarios y los tomaré en cuenta, en especial si ya me lo he leído, si no me lo he leído, el libro sugerido se encontrará en una larga lista de libros que tengo por leer pero al que eventualmente llegaré, porque esta Alfombra Persa es muy grande para hilarla yo sola.

miércoles, 6 de junio de 2012

Más allá del Juego de Tronos.


La sensación del momento, a pesar de haber comenzado a publicar sus libros hace más de diez años, es el escritor George R. R. Martin, creador de la saga “Una Canción de Hielo y Fuego” (A Song of Ice and Fire), quiénes se hicieron famosos a gran escala gracias a la serie televisiva que ya lleva dos temporadas, a mano de HBO: Game of Thrones, siendo un éxito rotundo.

No había leído tal nivel de descripción y precisión desde Tolkien, no es una lectura ligera pero la historia es tan absorbente que se hace muy llevadero. Más allá de la descripción de los lugares increíbles, de las acciones y de la trama en sí, lo que más me ha llamado la atención y merece un reconocimiento, es la descripción de las emociones y los perfiles psicológicos de los personajes.

Uno comienza leyendo un libro de fantasía y épica y de repente te das cuenta de que muy bien podrías estar leyendo la autobiografía de algún personaje histórico real, la escritura está tan bien lograda que no son personajes sino personas y en este punto me gustaría enfocarme.

En los libros suelen haber villanos y héroes, a veces incluso, antihéroes. En la saga de Martin no, no hay buenos ni malos, así como la humanidad misma. En el primer libro (y primera temporada también), por ejemplo, comienzas odiando a muerte a los Lannister, sin embargo a medida que van pasando los libros, comienzan a aparecer capítulos dedicados a Tyrion, Jaime y Cersei, y ¿adivinen qué? Te das cuenta de que podrían no ser tan malos después de todo, comienzas a pensar “ah… con razón hizo esto… ¡por supuesto quería engañar a este! Claro, cómo no va a actuar así”, incluso a veces justificando acciones que en algún momento detestaste. Esto ocurre porque más allá de ser simples personajes de un libro, reflejan una regla básica de la naturaleza humana “no hay nadie totalmente bueno ni totalmente malo”.

Esto no pasa solo con los Lannister (me pasó a mí al menos, específicamente con Jaime), sino con todos los demás. Te cansas de esperar a que surja un héroe a arreglar las cosas cuando todo está mal (y vaya que las cosas se ponen mal…), pero así como en la vida, las cosas cuando están mal se pueden poner peor y eso de los héroes… creo que es mejor ser tu propio héroe. Y no es algo que he entendido solo yo, los personajes en el libro, al menos algunos de ellos, se han dado cuenta de que no hay salvación si ellos mismos no hacen algo, tomo como ejemplo a Arya Stark, Daenerys Targaryen, Robb Stark, Jon Snow, Brienne de Tarth, ¿quién, si no son ellos mismos, irá a salvarlos y a luchar por ellos?

No es casualidad que haya comenzado oficialmente el blog hablando de esta saga y de este escritor. Dije anteriormente que la literatura fantástica puede estar escondiendo verdades y realidades humanas y son precisamente estos libros, con estos personajes, los indicados para mostrar esto y al final, “Un Juego de Tronos” no trata de otra cosa que de la búsqueda (TAN humana) del poder, ese juego mudo y letal que se realiza en todas las calles, en todos los trabajos, colegios, universidades, gobiernos, para obtener algo que te coloque sobre los demás para poder sobrevivir a la crueldad de este mundo, por supuesto, escrito magistralmente y con una inmensa dosis de imaginación, no podría surgir otra cosa que esta obra maestra.

“Cuando juegas el Juego de Tronos, o vives o mueres, no hay puntos medios” Cersei Lannister. ¿No es así el mundo en el que vivimos?


martes, 5 de junio de 2012

Comenzando a hilar, ¿o a deshilar?


La literatura ha sido mi mayor pasión desde muy temprana edad, siendo muy introvertida, los libros han sido mis acompañantes durante todos los períodos de mi vida, muchas veces incluso más que las personas. Es por esto que he decidido hacerles un tributo a mis salvadores y en cierta medida, a mi infancia.

¿Por qué “La Alfombra Persa”? La literatura fantástica y épica siempre ha sido mi género favorito, a pesar de que leo múltiples géneros, siempre me he enfocado en ese. Una alfombra persa está tejido por hilos de forma muy intrincada, unos hilos se mezclan con otros y así forman hermosas figuras, que no entiendes muy bien qué son hasta que lo ves de lejos y te percatas de la imagen completa. Para mí, la literatura fantástica es igual, intrincada, compleja, que va formando imágenes y dibujos muy elaborados e interesantes pero que no es hasta que ves la imagen completa que encuentras darle un sentido a lo leído, al todo.

Otro atributo de la literatura fantástica (y de la ciencia ficción en general, me atrevería a decir), es la capacidad de esconder realidades que podrían ser muy fuertes a simple vista, criticándola, juzgándola, pero de una manera tan sublime y sutil que solo la más concienzuda de las interpretaciones podría desenmascarar.

Y esa es mi invitación a todos ustedes, a desenmascarar lo fantástico para ver la realidad, que podría ser aún más fantástica, a ir deshilachando poco a poco La Alfombra Persa…