The Heroin Diaries y The Dirt (El diario de la heroína y La Mugre).
Muy pocas veces leo libros autobiográficos o biográficos, sin embargo me topé con este maravilloso libro. ¿Lo recomiendo? Ampliamente. Y no solo eso, sino que en lo que lo terminé, tuve que ir corriendo a leerme The Dirt, el libro autobiográfico de la banda de Rock ‘n Roll y Glam, Mötley Crüe. Supongo que como estudiante de psicología este libro me permitió introducirme de alguna manera en la psique de su escritor (en este caso, de Nikki Sixx, bajista de Mötley Crüe), sin embargo aún sin estos recursos, el libro otorga el introducirse casi por completo en la mente y en el momento histórico en el que fueron escritos. Algo muy similar ocurre con The Dirt, que va presentando la biografía de la banda tanto cronológicamente como desde la perspectiva de los miembros de la banda y otros personajes que participaron en los hechos presentados.
Esto es una característica clave en ambos libros, debido a que enriquece la manera de percibir todos los hechos descritos mostrando así que no existe tal cosa como “la verdad” sino distintas formas de ver un mismo momento. Además, considero que esta manera de presentar la biografía, permite al lector hacerse su propia opinión personal ante los eventos: quién tuvo la “culpa” de qué, quién tuvo la razón en tal pelea, y así…
Por otra parte, creo que lo que más me gustaría resaltar, específicamente de The Heroin Diaries, es la capacidad que tiene cada ser humano de lidiar con los momentos más difíciles y oscuros de la vida (esto también se puede apreciar en The Dirt, pero con menos especificidad), y algunas veces, salir victorioso. Muchos seguro opinan que el recurso más esencial de Nikki es la música y que eso fue lo que lo sacó de ese enorme vicio. Indudablemente, la música formó parte de este increíble artista, sin embargo, ¿qué lo hacía siempre volver a su diario?, aunque estuviera drogado, borracho, triste, feliz… como fuere, noto en ese libro un empuje enorme a escribir, a decirse qué le pasa y cómo se siente, a hablar-se.
A lo que en psicología llamamos “elaborar”, porque como decía Freud, “lo que no se elabora, está condenado a repetirse”. Y lo que nos pasa en la vida, si no pasa por la palabra, se queda estancado en un abismo del que solo podrá salir en forma de síntoma. Escribir fue su compañía, más allá de la música y el arte, más allá de sus amigos y conocidos. Escribir ese diario fue su “cable a tierra” en aquellos momentos donde su vida era tan surreal como un cuadro de Dalí, y tenemos la fortuna de poder leerlo y de alguna manera, poder presenciar todo esto hoy, ya a tantos años de ocurrido.
¿De qué escribe Nikki? Si hay algo que se repite en todo el libro es que su padre nunca quiso ocuparse de él aunque le puso su mismo nombre, cómo eso marcó su vida hasta el punto de cambiárselo a Nikki Sixx. Escribe sobre sus relaciones interpersonales (y sexuales), sus amigos, su incapacidad de relacionarse muchas veces sin las drogas, cómo las drogas eran otras veces la única relación que le importaba, cómo caía una y otra vez en todo aquello que le hacía daño, cómo fue la experiencia de saltar a la fama, cómo componía canciones, cómo no podía componer canciones, hasta cómo murió... dos veces... en fin, hay todo un abanico de temas que te mantendrán enganchado mientras pasan días y días de su historia, acompañados por frases de canciones (propias o de otros músicos), poemas inéditos, entre otros.
El arte conceptual de ambos libros es increíble, el complemento perfecto a la lectura, que te permite sumergirte más en la historia (y en las emociones que transmite). Colocaré algunas imágenes donde se puedan apreciar algunos detalles. The Heroin Diaries también puede ser acompañado por un disco que lleva el mismo nombre, llamado SIXX A.M., cuyos integrantes son Nikki Sixx, DJ Ashba y James Michael. El disco es excelente y todo el combo de arte conceptual + música + libro hacen de The Heroin Diaries toda una experiencia.




